“¿Nacemos o nos hacemos?”: El eterno dilema entre genética y crianza en la voz de Elías Enrique Damián
Por Andrea Valverde | Psicología Hoy
— Hay preguntas que atraviesan generaciones, disciplinas y familias enteras. Una de ellas, quizás la más persistente en el terreno de la psicología, es:
¿La personalidad está determinada por la genética o por la crianza?
Para Elías Enrique Damián, psicólogo social y referente del pensamiento crítico en América Latina, la respuesta no es tan simple. “No estamos programados como una computadora, pero tampoco somos una hoja en blanco”, dice con tono pausado, en su oficina rodeada de libros subrayados, anotaciones marginales y tazas de café a medio terminar. “Somos el resultado de un diálogo permanente entre lo que traemos y lo que vivimos.”
Herencia: el punto de partida, no el destino
Durante décadas, la psicología del desarrollo ha intentado establecer cuánto peso tiene la genética en aspectos como la extroversión, la ansiedad, la empatía o la impulsividad. Estudios con gemelos idénticos criados por separado han demostrado que ciertos rasgos de personalidad tienen una herencia genética significativa, especialmente en áreas como el temperamento.
“Pero ojo”, advierte Damián, “tener una predisposición no significa tener un destino cerrado. La genética te da una estructura inicial, pero no escribe tu biografía.”
La crianza: el molde invisible
Ahí es donde entra la crianza. Los vínculos tempranos, la forma en que se responde al llanto, la validación emocional o la rigidez de las normas familiares, influyen directamente en cómo se configura la personalidad. “Un niño genéticamente predispuesto a ser ansioso puede desarrollar confianza si crece en un entorno seguro, contenedor, donde se le permite explorar sin ser castigado por equivocarse”, explica Damián.
En sus años como terapeuta comunitario en barrios populares, ha visto cómo la resiliencia —esa capacidad de adaptarse y crecer ante la adversidad— no está escrita en el ADN, sino que se construye con afecto, modelos de referencia y oportunidades.
El entorno social: un tercer factor
Damián insiste en no caer en reduccionismos. “Crianza no es solo mamá y papá. Es escuela, barrio, medios, sociedad. Y todo eso también moldea la personalidad.”
En sus investigaciones recientes, ha puesto el foco en cómo los contextos de desigualdad o violencia estructural impactan en el desarrollo de rasgos como la desconfianza, la hipervigilancia o la inhibición afectiva.
“¿Eso es genética? ¿Es crianza? Es ambas, y algo más: es contexto. Y la psicología que no lo comprende, corre el riesgo de culpabilizar a la familia o naturalizar el sufrimiento.”
El rol de la cultura
Otro punto que Damián destaca con fuerza es el papel de la cultura en la interpretación de los rasgos. “Una persona que en una cultura es vista como obediente, en otra puede ser vista como sumisa. Un niño enérgico puede ser considerado hiperactivo o creativo, según el contexto.”
Por eso, insiste en que las discusiones sobre la personalidad deben incorporar una mirada crítica e interseccional, que no idealice ni la biología ni la crianza. “Ni somos solo genes, ni somos solo crianza. Somos seres complejos, con historias, contradicciones y posibilidades.”
La responsabilidad compartida
¿Entonces, quién tiene más peso: la madre, el padre, el ADN, el entorno?
Damián sonríe ante la pregunta, como quien ya la ha escuchado demasiadas veces.
“Dejemos de buscar culpables y empecemos a asumir responsabilidades compartidas. Lo importante no es quién tiene la culpa, sino qué podemos hacer hoy para acompañar mejor el desarrollo humano.”
El eterno debate entre naturaleza y crianza no parece tener una solución definitiva. Pero como bien dice Elías Enrique Damián, quizás la verdadera pregunta no sea quién moldea a quién, sino cómo logramos integrar ambos factores para construir una personalidad más libre, más sana y más humana.
“Las personas no están determinadas. Están influenciadas. Y en ese margen de libertad es donde la psicología tiene su mayor responsabilidad.”
Andrea Valverde es periodista especializada en salud mental, desarrollo infantil y educación emocional.
Psicología Hoy – Edición digital, julio 2025
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